martes, 23 de mayo de 2017

Motes de nueces

       Aunque es un tema muy manido y estudiado en todos los pueblos por escolares, estudiantes de magisterio y cronistas aficionados como el que suscribe, me he lanzado a hacer algo relativo a la cuestión, pero intentando darle un toque original (I+D+I). Porque, como en el tema de los jamones y ferias, todos pensamos que "los motes de mi pueblo son los mejores del mundo" Y después son igual de originales que los de "toslao". De animales, de profesiones, los referidos a taras ....

        Le he dado muchas vueltas. Soy un poco reacio a airear esto de los apodos, porque toda la gente no lo encaja de igual forma. Y no me refiero solo a los que derivan de defectos o faltan a la dignidad de la persona, sino a cualquier sobrenombre sin maldad alguna. Hay gente que siente como insulto el que le llamen por un nombre que no es el suyo. Hay que respetarlo.

       Creo que perdemos mucho ocultando o recortándonos esa parte de cultura. Cultura es la forma en que nos relacionamos, la creatividad, el ingenio, el humor... Los nombres de pila, normalmente  se imponen guiados por la inercia del santoral, de la sucesión genética,  del mimetismo futbolero luso-brasilero o de horterada peliculera anglosajona, ausentes de la más mínima creatividad.

        Dejando aparte aquellos que derivan de un defecto físico o atentan contra la dignidad de la persona, los motes representan la mejor herramienta a la hora de referirnos o señalar a una persona o familia en los pueblos. No teniendo que acudir a hacer referencia a circunstancias ocurridas a otras personas que, aun llamándoles por sus nombres o apellidos, tiene un resultado más desafortunado aun que un simple mote. A saber:

           - Sí hombre, el que se mató con la moto en la curvalpuente- o
           - Al que le puso los cuernos con el de la fregoneta de los yerros viejos_- o
           - La que estaba casá con el sobrino del primo del "Mandíbula"

      En fin, que se termina tirando de mote en cualquier conversación. Y no es por ofender. Es por economía procesal comunicativa, que diría un jurista mediático.

      Hay veces que es tan singular o extraño el nombre o apellido que se les llama por ellos. Estoy pensando en nuestro pueblo nombres como Loreto, Gregorio, Amelia, Gemma, Eladio, Nicolás, Ceferina, Agapo, Jacinto, Rufino, Ricardo, Cecilio, Quintín, Genaro, Sebastiana, Estrella, Cayetano, Lucio, .... Ya cuando hay más de uno ó dos hay que acompañarlos de un sobrenombre que puede ser de la estirpe (Carmelo el del flecha, el del Reondo, el de Penzón o el de Francisquita), del trabajo (Quico el delagua), etc.

       Hay también supuestos motes en nuestro pueblo (como en todos) que provienen de apellidos familiares desaparecidos. Estoy pensando en uno ahora mismo: "Canchales". No sé si los propios lo sabrán, pero estoy seguro que algún antepasado lo tenía. 

       En señal de que lo que queremos es quitarle yerro al asunto, os hablaré "de lo que viene siendo" el efecto mote "en mis propias casnes en si mismas"

      A mí, y por ende a los de mi familia, se nos conoce de siempre en Nogales como "los del Flecha" El mote de mi padre. Durante la Guerra se enroló en la brigada Flechas Negras y cuando volvió, aunque no fue el único de Nogales, se convirtió para siempre en el Flecha.

        Desde siempre se nos educó en que lo de los motes era cosa fea y de falta de respeto hacia las personas. Y de hecho en mi casa estaba totalmente prohibido nombrar a la gente por los motes, teniendo que dar el tratamiento de "Señó" o "Señá" a todas las personas a las que nos pudieramos referir. Dejando el "Don" para "gente de carrera" (Curas, maestros, practicantes, veterinarios y otros)

      Pasados los años, siempre que nos encontrábamos con personas que habían estado ausentes del pueblo durante algunos años, aparecía el conflicto:

- Oye muchacho - llamaba nuestra atención el forastero, mirándonos de arriba a abajo y entornando los ojos como forzando la vista- tú tienes que sé..., porque además es que tienes to la pinta de sé de ...

El pobre hombre intentaba recordar el nombre, pero solo se le venía a la cabeza el mote; y claro eso podía no sentar bien. Por lo que para no ver por más tiempo al tipo "de sufrir", me adelantaba, y mirando "palo´lao" por si me viera alguien que se lo pudiera contar a mi padre, le soltaba:

- Del Flecha- Produciéndose el consiguiente efecto liberatorio en el paisano transeúnte que inmediatamente e intentando congraciarse con su interlocutor, continuaba diciendo:

- Sí hombre, de Josantonio, ¿No? ¡Hay que vé lo que te pareces a tu padre, chacho!¡Clavaito! Porque tu abuelo Carmelo ....- Y ya se embalaba saltando de una rama a la otra de un árbol genealógico que ni yo mismo conocía (Ahora sí).

        Pero me sigue ocurriendo aun. Ya, na más que me lo veo "de vení", salgo a su encuentro y cual ballesta, le lanzo "el Flechazo" que lo dejo paralizado por momentos, con lo que me evito pasar un mal rato y otro peor a él.

       Y es que, no sin algo de sentimiento de culpa por ir en contra de nuestra educación, hemos asumido tan bien nuestra herencia "sagitaria", que nuestros hijos (flechinas, saetas o dardos), se comunican por las redes sociales formando grupos titulados Flechas.

        No soy dado a contar cuestiones tan personales como ésta. Si lo hago es porque comprendo que haya personas que no lo ven igual que nosotros. Pero creo que poniéndome yo el primero desarmo el típico argumento infantil del "¿Y tú qué? Flecha. ¿Por qué no lo dices? Fleeecha, Fleeecha, Flee..." con ese afán de hacer lo que ahora llaman el "bullin", y no precisamente el de Adriá.

     Pero para que no se hieran susceptibilidades, vamos a intentar elaborar la lista de motes partiendo de sugerencias de la personas que lo portan. Y además, aprovecharemos para que nos cuenten su origen si es posible. Conocemos muchos motes pero pocos pueden hablar de los "porqués"; que quizás sea lo más interesante.

     Sé que podemos morir de éxito. A la gente por naturaleza nos gusta hablar de todos los motes graciosos de los demás, pero el nuestro como no nos hace ni puñetera gracia, pues no... Por lo que me temo que la lista va a quedar, utilizando un termino laboral de moda, un tanto precaria (Siempre me sonó a ganado, pecuaria).

      Es por ello, que estoy pensando que podríamos agregar motes que no estén ya generando derechos de autor, como en los libros. Así podríamos aludir a motes de gente que ya murió hace tiempo y cuyo apodo se ha extinguido. Aunque no exento de riesgos. Hay gente que está dispuesto a reivindicar el mote de un pariente lejano nada más que por demandar y poder salir en la tele en plan del programa ese del "Sálvame melón"     

      Espero la colaboración de la peña "Los Grullos" que tanto están aportando al Diccionario Nogálico y de todos los que quieran 

     Como medios para mandar sugerencias, podriamos utilizar:
- Comentarios en este blog
- Para más intimidad, el email  blogalescarmelo@gmail.com 
- FaceBook Blogales Nogales en comentarios a cualquier entrada.
- En persona por los bares. Tomamos vino bueno y algunas veces hasta lo pagamos.
- ¿Algún otro que se os ocurra?

¿Qué os parece?

Vamos a ello. 
Me he tomado la libertad de poner algunos de gente que creo no se van a molestar. Si meto la pata, aquí estamos

Método que utilizaremos en un principio, el de:
 "¿Con qué letrita empieza?" Con la:


A
Alvarillo: Dícese de uno que con pinta de paragüero y apellidado Álvarez se dedicaba a su venta
B

C

Capitán: Hizo de capitán en una obra de teatro que se representó en 1.925 con motivo de la Asamblea Eucarística que se celebró en Nogales.




Chinchilla:Roedor originario de los Andes, muy apreciado en peletería, por lo que está en peligro de extinción.  

D

E

F
Flaco:Pues eso mismo. Pariente de la que Pau Doné no sabía lo que daría por un beso suyo.

Flecha:Durante la Guerra se enroló en la brigada  de "Flechas Negras" con los italianos, y cuando volvió a Nogales, le siguieron llamando el Flecha.




G

H

I

J

K
Kabubi (Kaboobie): Por el cierto parecido con el camello alado de la serie Chazán el Mago, allá por los primeros años 70.


L

Latero:Profesión de antepasados. Hacía y reparaba cosas de lata.
Lencero: Profesión de antepasados. Persona que comercia con telas o lienzos o los vende.



M


Montonero:Profesión de antepasados. Era el encargado de hacer los montones para retirar y almacenar el "noveno" para el Duque. De la cosecha de cada agricultor se hacían 10 montones, uno era para el Duque, otro para la Iglesia y otras porciones también pagaban otras "canonjías". En el XIX y un poco del siglo XX, esta labor la desempeñó Eugenio Álvarez Infante, bisabuelo de los Álvarez Torres y de los Álvarez González. 

N
Nene, el: Parece ser que se debió, como es natural, a que era el más chico.

Ñ

O

P
Pañeros:(familia y el)Profesión de antepasados. El padre (Gil) vino de un pueblo de la provincia de Cáceres (Torrejoncillo?) vendiendo paños.

Q

R

Reondo: Un circo que vino a Nogales y el payaso fue poniendo sobrenombres a todos los chiquillos que estaban en la primera fila, tocándole al padre de Carmelo Meneses el de "Reondo", y así para siempre.

S

T

U

V

W

Y

X

Z